LINGÜÍSTICA AYMARA

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jueves, 28 de agosto de 2014

DICHOS Y REFRANES EN AYMARA



DICHOS Y REFRANES EN AYMARA
Jorge Luis Coaquira Condori
Universidad Púbica de EL Alto-UPEA
INTRODUCCIÓN
En el presente trabajo se describe las expresiones idiomáticas del aymara. Este tipo de alusiones explican, justifican y condenan o elogian mediante los diferentes recursos lingüísticos, sean metáforas, metonimias, hipérboles, etc.  En aymara existen muchas expresiones  que aluden a las cualidades individuales o grupales de una persona, se hablan de sinvergüenzas, presumidos, flojos, obedientes, orgullosos, generosos, valientes, cobardes, mal agradecido, agradecido, soberbio y otros.
En estas líneas se presentan algunas expresiones comunes que sin duda son el portador de una riqueza oral intangible de la cultura milenaria, como es el aymara. Se citan algunas y de inmediato sigue su traducción literal modificada, luego su interpretación a grandes rasgos. Esta temática, se pone al portal del ciberespacio, con el único objetivo de enriquecer la lengua aymara y difundir el vasto conocimiento de la lengua y cultura aymara. Por otra parte para motivar estudios sobre este campo.
EXPRESIONES IDIOMÁTICAS DEL AYMARA
En esta parte se clasificará las expresiones metafóricas del aymara en  categoría por oposiciones.
Q’APHAÑA (Agilidad, prontitud, aprovechamiento del tiempo)
1.      Wayn tawaqutakix qullus pampawa, pampas qullurakiwaPara los jóvenes tanto los cerros y las pampas se hacen llanuras en su caminar’.
2.      Wayn tawaqukasax jalkir jamch’is katuñawa El joven deben ser hasta capaces de atrapar a las aves al vuelo’.
3.      Pachanikasax kuna qalas chiwiruw irkataskaña, chiwiwits iraqaskarakiña ‘Teniendo tiempo por lo  menos estar moviendo las piedras del sol a la sombra y viceversa’.
4.      Pachanikasax warmirus nuwaskañawa. ‘Teniendo tiempo estar ordenando la casa’.
Significado del caso: Las cuatro primeras expresiones responden a que, las personas jóvenes son ágiles, capaces de realizar las actividades ágilmente, sin flojera. También insinúa que un aymara no debe ser flojo, no perder el tiempo en vanas cosas. Por otra parte, para los jóvenes no hay nada imposible de alcanzar, se tiene grandes esperanzas porque tiene una larga vida por delante.
JAYRASIÑA (Perezoso)
5.      Jarankhurut ayni phuqhastta ‘¿Estas cumpliendo tu deuda al lagarto?’.
6.      Jamp’atjamaw jithinaqaskäta ‘Como sapo estas venteando’.
7.      Amayan khithapa ‘Mandato del alma’.
Significado del caso: Estas tres expresiones tienen una oposición a las cuatro primeras expresiones.  Una oposición entre la agilidad y la pereza. En la cultura aymara se hace una comparación entre el comportamiento de los animales y los hombres; Para un aymara el animal lagarto representa flojera y el sapo lentitud, y el alma es considerada como flojo. Por tanto se hace el uso de estas expresiones para adjetivar como flojo y perezoso a las personas que tienen esos comportamientos.
IST’ASIRÏÑA (Obediencia)
8.       Janiw ayniñat awk taykaruxa ‘Honrar al padre y la madre’.
9.       Kunas kawkis awkimawaFuera lo fuera es tu padre, tienes que respetar’.
10.    Jupapï jaqixa, mayninakax anukamakiwaÉl es un hombre ejemplar y obediente que respeta a todos’.
Significado del caso: Estas dos expresiones connotan el respeto, la obediencia hacia los progenitores. Es una reflexión dirigido hacia los hijos, en si es un consejo que siempre vierten los abuelos a los hijos que pretenden desacatar los mandamientos de los padres o en caso desobedecen los órdenes que dan los padres. La primera expresión  “janiw ayniñat awk taykaru”, esta expresión implica no discutir  al las propuestas de los padres. La segunda expresión connota respeto hacia los progenitores, no despreciar por las pésimas cualidades que tuvieran. Respetarlos siempre porque por medio de ellos hemos vista la luz del mundo.
JAN IST’ASIRÏÑA (Desobediencia, desacato)
11.  Lata jinchu ‘No escuchar’.
12.  Anukiw amukix kachakipasixa ‘Sólo el perro camina callado’.
13.    Qurart’añatawa ‘Estas siendo desobediente hay que corregirte’.
14.  Janiw awk taykax jachayañati, llipus k’araw jiwsna ‘No hacer llorar a los padres porque sin fortuna podemos morir’.
Significado del caso: La semántica concreto de estos dos casos con relación a los anteriores tienen una connotación positiva, las anteriores expresiones representaban obediencia, ahora estos dos imponen la semántica negativa, de desacato y la desobediencia a los mandatos de los padres. La cultura aymara tiene un concepto de mantener los hijos en las normas estrictas de la cultura y las leyes naturales. Uno de las leyes naturales es el ‘saludo’, el saludo es lo imprescindible en la cultura aymara, por lo tanto,  la expresión ‘Anukiw amukix thamanakixa’ insinúa a una persona que no se saluda.
KHUYAPT’AYASIÑA (Solidaridad, reciprocidad)
15.  Janiw kunas sapakix manq’añakiti, q’aq’achit manqhat willisiri, sapxiwa ‘Compartir con otros, no ser egoísta’.
16.  Wisitarux wayt’asiñapuniwa, yuspajaraw waranqaxa ‘Atender con complacencia al prójimo, el agradecimiento vale mucho’.
17.  Llamp’u chuymaniñaw waranqans waranqapaxa ‘Es bueno ser siempre humilde’.
Significado del caso: En la cultura aymara la solidaridad es lo más importante, también la reciprocidad. En estas expresiones se demuestran la faz ideal y real de los aymaras que por millones de años han resistido tanta invasión e impunidad del viejo mundo. Estas expresiones demuestras la solidaridad y enseñan a ser solidario, reprochando el egoísmo ego centrista. Pero exista la otra parte negativa que es el egoísmo, objeción que a continuación los escribiremos.
JAN KHUYAPT’AYASIÑA (Avaro, egoísta, orgulloso)
18.  Khuchhikiw nuwasixa ‘Sólo el chancho pelea’.
19.  Uñiskhuchhi ‘Egoísta’.
20.  Anjamp kuskuluna ‘Perro hortelano’.
21.  Janiw jach’a jach’ax tukuñati, jalkir umas akatjamat laqhump chik wañt’awayir sapxiwa ‘Más vale ser humilde que ser orgulloso dura poco tiempo’.
Significado del caso: Estas expresiones reflejan lo negativo que tienen los hombres y mujeres, en realidad los aymaras colonizados se ha alienado a morales de los extraños, por tanto existe mucha gente que se comportan con conductas egoístas o egocéntricas. Por tanto, estas expresiones aconsejan que a no ser egoístas ni orgullosos, de lo contrario insinúa a ser humilde esperar todo con paciencia.
JAQICHASIRINAKATAKI (Orientaciones para un matrimonio)
22.  Jichhax jaqjamaw sarnaqata ‘Ahora vas a caminar viendo a la personas con experiencia’.
Significado del caso: Esta expresión va dirigida para todas las personas que están formalizando un matrimonio, para los aymaras el matrimonio es sagrado. Una pareja desde el momento de su enlace matrimonial inicia una nueva etapa dentro la sociedad. Inclusive el ser ‘jaqi’ consiste en ser hombre del bien, de respeto y liderazgo. Así una nueva pareja cuando se desprende de la dependencia de los padres debe encaminar su vida acogiendo las experiencias de los ancianos del ayllu.
23.    Qhiph nayr uñtasaw sarnaqaña ‘Vivamos viendo el pasado para vivir el presente y proyectar el futuro’.
Significado del caso: Es una expresión con bastante connotación. Los aymara siempre miran el pasado para vivir el presente y luego recién proyectan el futuro. Esta expresión justamente implica por otra parte, corregir los errores adjuntando las experiencias vividas.
PALABRAS FINALES
Las expresiones idiomáticas o metafóricas atienden exactamente a las verdaderas radiografías de la cultura aymara. Los aymara no dicen las palabras crudas de frente tampoco tratan de despreciar ni orientar con expresiones lúcidas. Pero lo más interesante es, se utiliza una gran riqueza de las expresiones metafóricas. En las metáforas están el contenido semántico.
Las expresiones metafóricas siempre se enmarcan en la oposición de contenidos como; la agilidad vs. pereza,  egoísmo vs. solidaridad, obediencia vs. desacato. Con esta clasificación de expresiones opuestas podemos afirmar una vez más que en la cultura aymara siempre existe la complementariedad de chacha-warmi. Esta relación está en todolos valores de la cultura ayamra.
Las expresiones analizadas enfocan la realidad de la cultura aymara, también evocan esquemas ricos en imágenes e información, Por otra parte evocan el conocimiento sobre lo abstracto frente a lo común.

jueves, 21 de agosto de 2014

APELLIDOS AYMARAS DESDE EL ENFOQUE LINGÜÍSTICO



APELLIDOS AYMARAS DESDE EL ENFOQUE 
LINGÜÍSTICO
Jorge Luis Coaquira Condori
Universidad Púbica de EL Alto-UPEA
ANTESCEDENTES
Este trabajo es el resultado de una etapa de análisis lingüístico a nivel fonológico  y semántico, y sin dejar de lado las teorías de la traducción. Con ello queremos remontar más allá de la razón, también queremos aclarar sobre la identidad patronímica de los aymaras. Aunque esta situación ha sido callado por mucho tiempo, hasta más de quinientos quince años hemos sido burlados por nuestros apellidos originales, muchos nos humillaron, otros nos discriminaron por tener apellidos Kunturi>Condori, Qhisphi>Quispe, Quwakira<Coaquira. Otros han distorsionado la froam del significante de los apellidos aymaras adoptando a un alfabeto latino-castellano. Por tantas y tontos entendidos de los patronímicos aymaras nos proponemos a efectuar el presente trabajo de investigación que abarca un análisis lingüístico-semántico de cambios de los apellidos aimaras.
El marco referencial del presente estudio tiene dos enfoques, una es el enfoque lingüístico y sociolingüístico, por otra parte es la situación socio-cultural. En base a estos dos enfoques  nos preguntaremos qué procesos fonológicos y semánticos intervienen en los cambios de los apellidos aymaras y por qué se cambian los apellidos, cuáles son sus nuevas actitudes, quiénes se cambian en su mayoría y cuáles son los factores que intervienen en esas circunstancias. Y también no quiero enmarcar, en qué consiste su nuevo estilo de vida y aspiraciones. Dentro ello nos interesará en que estas actitudes se relacionan con las otras ideologías. Sin negar la importancia que tiene la posición objetiva el residente excampesino dentro las formaciones urbanas y consideraremos la postura que optan los sujetos quienes incurrieron en al cambio de sus apellidos. De lo contrario nuestro retrato quedaría trunco, y la imagen general distorsionado.
Los factores que intervienen en el cambio de los apellidos aimaras son diversos; la refonemización fue y es uno de las influencias que causa cambiar el sentido original del significado de los apellidos natos aimaras, el segundo, la traducción literal, de la misma manera buscó convalidar algunos apellidos con la traslación a otra lengua, es decir del aymará al castellano o de lo contrario a otras lenguas, Ultra corrección, es otro de los factores que ocasionó la tergiversación semántico de los apellidos aimaras. Todos estos procesos tienen su punto de partida y llegada, es decir, existen causas y sus efectos o consecuencias de después incurren los sujetos.
En  el marco teórico daremos los mayores detalles, tomando en cuenta los aspectos socio-culturales y  históricos. Como la enculturación y la aculturación significaron el etnocidio y genocidio de la identidad cultural que es el apellido. Toda la concentración de la estructura familiar engloba a una cultura y dentro de ella es importante las relaciones entre parientes consanguíneos, relaciones entre padres e hijos y las relaciones entre padrino, compadre y los ahijados. Esta perspectiva se explica de manera implícita, que la base de una sociedad es la familia, las alianzas matrimoniales, las descendencias y los parentescos patri y matrilineales.
Y para llegar a un feliz término, consideramos las dos caras de los Andes con relación a los patronímicos, es más, rebuscando toda las informaciones necesarias  identificaremos de manera categórico el significado de los apellidos aimaras, sin duda alguna, también efectuaremos las clasificaciones importantes cuando sean necesarios y tal cual nos exija realizarlo durante el desarrollo y el ordenamiento del marco teórico. Los mayores detalles lo aclararemos durante el proceso investigativo
CONCENTRACIÓN DE APELLIDOS PATRILINEALES
En cada zona hay unos pocos apellidos dominantes que agrupan a la mayoría de las familias, más por una constelación de otros apellidos representada cada una por unas cuantas familias. En su mayoría se trata de apellidos autóctonos, a veces castellanizados o traducidos.
En un sentido inverso, es fácil  que un aymara con sólo conocer los apellidos de un forastero de su misma región, identifique inmediatamente su comunidad, “los Patsi son de achuta; los Alejo de janq’ujaqhi; los Sirpa de Corpaputu” (CIPCA, cuaderno de investigación No. 24). Mientras otros datos extraídos del mismo cuaderno de investigación, CIPCA dice: que las agrupaciones patrilineales de apellidos, hay una dispersión y variedad de apellidos maternos, debido a que son mujeres las que fácilmente mudan de residencia, incluso fuera de su lugar de origen.
En un extremo del continuo está lo que podríamos llamar dispersión de alianzas. “Las comunidades de Ch’ixi k’uchu y Mirq’i, ambos ubicados en el norte de la provincia Omasuyos, ilustran este caso. En la primera de las comunidades 23 de 31 familias (74%) apellidan Quispe, pero se trata de una diferenciación reciente de familias numerosas que en pocas generaciones han tenido muchos hijos varones. Por lo mismo no hay matrimonios entre Quispes. Dado el número de otras familias reducidas, en el lugar la mayoría de los Quispes ha traído a sus esposas de otras comunidades vecinos. En  Mirq’i Achacachi la situación no es tan extrema. De un total de 61 familias 30 apellidan Willca (50%). Ya hay un  caso de matrimonio entre ellos, aún hay ideas de buscar cónyuges con otro apellido. Los Willcas prefieren traer mujeres de otros lugares. El 57% de los Willca tienen esposas de otra comunidad, mientras sólo el 43% de los no Willca han buscado fuera de la comunidad.
Lo más corriente es que hay algunos matrimonios internos entre los que llevan el mismo apellido, estos casos ocurren en menor proporción de no emparentados por haber inmigrado recientemente a la comunidad. Tal ejemplo es el caso de la familia Condori y Mamani en Ch’ixi k’uchu. Antes estos apellidos en esa comunidad no había en un número superior, pero hoy en día parece que ya existe muchos Condoris y Mamanis.
Los individuos pertenecientes a grupos menoritarios tienden a aumentar las alianzas matrimoniales con los de apellidos mayoritarios significativamente que sería de esperar que llevan tal apellido mayoritario en el lugar. Hay algunos grupos familiares que fomentan su solidaridad de grupo prefiriendo el matrimonio entre los del mismo apellido.
Faltan mucho de los datos para poder determinar suficientemente las implicaciones de los procesos endocéntricos como el descrito. Las raíces estarían en otro tipo de conflictos.
Otro indicio  que apunta a la misma prevalecía del varón es que, en los casos relativamente escasos de hijos naturales, es más frecuente que los hijos varones sean reconocidos por su padre (según archivos matrimoniales)
Además de obvias distinciones al nivel generacional, dentro de la misma generación el hablante distingue los siguientes niveles, al referirnos indistintamente a sus hermanos y primos:
                                   “Mayor primogénito: Tayna
                                            Mayor en general: Jiliri
                                            Coetáneo: Mita
                                            Mediano en general: taypiri “el que está en el centro”
                                            Menor en forma muy genérica: Apaña
                                            Menor en gral. , pero más personalizado: sullka
                                            Menor último: chana”[1]
Los términos (jiliri, taypiri, chana) se utilizan en algunos sitios sobre todo en Machaca y algo en Tiwanaku, para referirse a los tíos paternos y maternos, de acuerdo a su edad relativa.
DESCENDENCIA Y PARENTESCO
Si bien sabemos es posible considerar a la familia como el origen del grupo social, cabe señalar que está presente en todas las sociedades y constituye una de las instituciones sociales más importantes. Los lazos que unen a esta institución son biológicos y emotivos.
“Las funciones realizadas por la familia es la reproducción”(Emodio Emanuelle, 41). Es verdad que una sociedad necesita de nuevos individuos y la familia responde a esta necesidad, en otras palabras podemos decir, la familia sirve para procrear hijos a sí se mantienen los apellidos. ”La socialización  y la economía es otra de las funciones de la familia” (CIPCA, 1996).
La sociedad no sólo necesita individuos sin especificaciones, necesita individuos de cierto tipo, según las características de su cultura. Pero eso la familia es la que realiza la gran parte del proceso de socialización y aprendizaje de los niños. Es la familia quien enseña las costumbres, las normas y la manera de encontrar el sustento. También en muchas sociedades la familia es la unidad de producción y consumo. En su interior se establecen reglas de trabajo y roles productivo. Por ejemplo, el hombre trabaja en el campo, la esposa cocina y ayuda a criar animales. En otros casos, es la mujer quien se ocupa de la producción agrícola y el hombre de la caza.
Contrariamente en las sociedades industriales actuales, las familias están reducido a dos generaciones (padres + hijos), casi en toda las sociedades el “sentimiento familiar” y el reconocimiento de la importancia de las familias se tiende a tres generaciones, por lo menos (abuelos, padres e hijos) e incluye también a los parientes que ya abandonaron el núcleo principal para formar uno nuevo.
DESCENDENCIA PATRILINEAL
Con referirnos a la descendencia patrilineal específicamente llegaremos a reconocer la relación consanguínea del padre hacía los hijos, sobre este caso Francisco Donnat (1998) dice: “El individuo ocupa un lugar específico en la red de parentesco, a través de la relación de consanguinidad con el padre (descendencia patrilineal) o de la madre (descendencia matrilineal). En algunas sociedades las descendencias pueden ser dobles, mezclándose aquella del padre y de la madre”.
Aunque la práctica varía según la región, lo más corriente en los padres del novio es quienes den tierras a la nueva pareja, subdividiendo así su sayaña o parcela familiar entre los hijos varones, mientras el hijo menor por ende se queda a vivir juntamente con sus padrea ancianos, no obstante en algunos casos toda las pertinencias del padre se quedan para el hijo menor. De esta forma se van formando agrupaciones virilocales de casos de los varones quedándose en torno la casa del padre, a los largo de las generaciones y aveces incluye a algunos de los hijos varones. Sin embargo por esa fuerza existe la persistencia de los mismos apellidos en las comunidades.
La residencia de la nueva familia es no-local y sólo rara vez ocurre cuando los padres son ricos de ella, tienen bastante tierra. La Reforma Agraria ha estimulado indirectamente la residencia neolocal. Los diseñadores de la reforma agraria basados en una falsa idea del sentido comunitario del campesinado.
“La Reforma Agraria de modo más directo ha estimulado también la residencia neolocal al romper el monopolio comercializador de las haciendas y las tradicionales pueblos de vecinos. De otro modo han surgido numerosas ferias junto a antiguas comunidades. Junto a la feria se han formadopequeños nuevos pueblos en las que han instalado gente de diversas partes, incluyéndose una o más comunidades circundantes.”(Instituto de Cultura Aynara, 1972). Es muy probable donde las cosas se hablan más concentradas como pueblo pierden su esquema verilocal y se introduce el neo-local. Por otra parte cabe mencionar, donde existe más concentración de personas, también existe un dominio de poder económico familiar, es decir, si un apellido tal, domina en ese lugar, es obvio que también esa familia dominara políticamente y económicamente.
DESCENDENCIA MATRILINEAL
A veces es muy triste hablar de la descendencia matrileneal, cuando en una familia nace un individuo de sexo femenino, es obvio  cuando sea grande y forme otro nuevo hogar, sus hijos pierden el apellido de su madre. El primer apellido del hijo siempre será de su padre y la de la madre irá como segundo apellido, es decir como si no tuviera tanto valor el segundo apellido. Y es considerado así en la cultura aymara.
“Sólo se observa cierta tendencia por parte de bastantes mujeres a seguir identificándose con su propio apellido más con el que de su esposo” (Cuaderno de investigación, CIPCA). Además según recogidos en el archivo matrimonial de Mocomoco para el año 1750, dos siglos atrás prevalecía la tendencia en que las mujeres a seguir identificándose con el apellido materno, aun aún constataran como hijas ligítimos de padre conocido.
LA VERGÜENZA DE LA LENGUA EN LOS ANDES
En las tierras del Tawantinsuyu con los nuevos tiempos y ciencias introducidas  existe mucha vergonsura de los valores netos de sus habitantes, Eduardo Galeano (1998) en uno de libros cita diciendo: “la sociedad de consumo, que consume gente, obliga a la gente consumir, y mientras la televisión imparte  cursos violencia a letrados y analfabetos. Los que nada tienen pueden vivir lejos de los que tienen todo, pero cada día los espían por pantalla chica. La televisión exhibe el obsceno derroche de la fiesta. La realidad emite a la tele, la violencia callejera es la continuación de la televisión. Caminar por las calles de las grandes ciudades, se convierte en una actividad de alto riesgo, quedarse en la casa también. La ciudad como cárcel: quien no está preso a la necesidad, está preso al miedo y la educación pertenece a quienes puedan pagarla”. Y a causa de las nuevas pantallas de la realidad, estamos encaminando cada día a una perdición de nuestra propia identidad y cada ves más la vergüenza nos está encerrando y aferrando con su imponente tecnología y ciencia.
En los Andes saber un idioma indio es vergüenza, ignorarlo orgullo. “Cuando se pronuncia mal un apellido o nombre en inglés, francés o cualquier nombre europeo se oculta el error y se esfuerza por no repetirlo. Y cuando existe error al pronunciar un apellido o nombre Qheswaymara se proclama el error festivamente y se insiste en el” (Ramiro Reynaga, 5 siglos de guerra Qheswaymara, 1989).
“Ni siquiera sabes hablar español” es sentencia mortal. Inhabilita todo aspirante al trabajo, colegio amistad, matrimonio. Bastan algunas palabras del idioma invasor para pasar de una categoría social a otra, de unas posibilidades económicas a otra, y también basta con que te cambies tu apellido puedes pasar a pertenecer a otro grupo social o status superior. “El criollo promete, si aprendemos a escribir el idioma invasor, incorporar al grado universitario, premios internacionales y dinero” (Ramiro Reynaga, 1989).
El qheswaymara castellanizado sufre más que cualquier otro, por haber traicionado su lengua. Y por pese a su esfuerzo, hablar medianamente el idioma extranjero, soporta el hablar y escribir y el miedo a errar y revelar su origen
EL RACISMO
El racismo en los siglos pasados fue uno de los factores más despreciativos que hubo en las tierras del Qullasuyu, y que causó grandes desfases de perder la identidad nominal de grandes grupos sociales y Eduardo Galeano nos da la razón diciendo “Los subordinados deben obediencia eterna a sus superiores, como las mujeres deben obediencia a sus maridos. Unos nacen para ser mandones y otros nacen para mandados. El racismo se justifica como el machismo, por la herencia genética, los pobres no están jodidos por culpa de la historia, sino por la obra de la violencia. En la sangre llevan si destino, y para peor los cromosomas de la inferioridad suelen mezclarse con las malas semillas del crimen. Cuando se acerca un pobre de piel oscura, el peligrosímetro enciendo la luz roja; y suena la alarma”.
El mismo autor sigue citando, el racismo impera en el mundo; en el mundo colonizado. La era colonial necesitó del racismo, tanto como necesitó de la pólvora, y desde Roma los papas calumniaban a Dios atribuyéndole la orden de arrasamiento.
Un nuevo vocabulario ayudó a determinar la ubicación de persona en la escala social, según la degradación sufrida por la mezcla de sangre. ”Mulato era, y es, el hijo mestizo del blanco y negra, en obvio alusión a la mula, hija estéril de burro y de la yegua. Mientras hubo muchos otros términos para clasificar los mil colores generados por los sucesivos revoltijos de europeos, americanos y europeos en el nuevo mundo.
“Nombres simples: castizo, cuarterón, quinterón, morisco, cholo, albino, lobo, zambaigo, cambujo, albaratazo, barcino, cayote, chamizo, zambo, jíbaro, tresalbo, jarocho, lunarejo y rayado. Y también nombres compuestos: torna atrás, ahí te estas, tente en el aire, y no te entiendo, bautizaban a las frutas de las ensaladas tropicales y definían la mayor o menor gravedad de la maldición hereditaria. De todo los nombres, “no te entiendo” es el más revelador. Desde eso se llaman descubrimiento de América, llevamos 5 siglos de no te entiendos” (Eduardo Galeano, Venas abiertas de América)
LAS DOS CARAS DE LOS ANDES A DIFERENCIA DE LOS PATRONIMIOS
A la actualidad los aymaras hemos vividos dos facetas, la primera nates de la llegada de los españoles, luego des pues de la llegada de los españoles qunque en esta útlima ocurrieron muchas cosas, y por esos se dice: “Arrancaron nuestros frutos, cortaron nuestras ramas, quemaron nuestro tronco, pero no pudieron arrancar nuestras raíces”[2]. En este apartado veremos qué apellidos aymaras hubieron antes y cuales quedaron hasta ahora y cómo se modificarón.
NONBRES ORIGINALES DEL SIGLO XVI
Antes de iniciar a mencionar los nombres y apellidos originales de los antiguos indiciados de las naciones  originarias del Tawntinsuyu, cabe aclarar, en los datos extraídos encontramos un diversidad de sólo apellidos, entonces llegamos a entender, los aymaras y quechuas antes de la llegada de los españoles se identificaban más con sus apellidos más que con los nombre, por  otra parte es decir, sus nombres eran los apellidos, y ahora son como apellidos. Los Aymaras y Qhechuas tienen y llevan en sus apellidos un valor de su identidad con mucho significado. A continuación tenemos algunos patronímicos, apellidos y nombres de los quechuas y Aymaras en los 5 siglos de inquisición ante los invasores españoles:
“Atawallpa: (ataw- viril  y hallpa-tierra dulce negra), Coya Rithi (coya-Luna, rithi-fulgor), Tito Atauchi: (Uno de los primeros en atacar a los españoles en Cuzco).Quisquis,                Atallka, Rupaj Yupanqui, Suru Huarman, Quicani, Curihuallpa, Wilaj Huma (Es uno de los primeros en comprender a los invasores y sentir la urgencia de expulsarlos. Jefe inca), Culach (Jefe de Cinchasuyu), Huylas(hermana de Huallpa Roca Tupaj), Rumiñahui(rumi-piedra, ñahui-ojo “quechua”), Willkapampa (willka-águila, pampa-llanura), Yaguarsongo (yaguar-sangre, songo-valle),Tupaj Amaru (otra generación), Coya(luna) “[3].
El significado de los nombres y apellidos de los antiguos habitantes tenían una estrecha relación con la cosmovisión, algunos de ellos por hoy quedaron como apellidos y otros como nombres de los aymaras y quechuas.  Los linajes en los tiempos, antes de la llegada de los españoles se identificaban con un solo nombre por familia
NOMBRES EN EL SIGLO XVII Y XVIII
En los siglos XVII Y XVIII los nombres yamaras y quechuas admitieron la alienación de su identidad, es más, en estos siglos pasados admitieron incorporar a sus nombres otros nombres prestado de los españoles. Sus nombres originales quedaron atrás como solo apellidos sin tanta importancia, por ejemplo los nombres y apellidos: “Julián Ayala, Santiago Huallpa Maita, Juan Cajahuaman, Antonio ovando, Baltasar Lancaxi, Caklixto Buñayque, Ambrosio Ansa, Antonio Taypi, Wankar (el tambor andino decadencia enérgica, parece venir de las profundidades de la pachamama), Chumbivilcas (era un corregidor), Bernardo Pumayalli (era un cacique), Manuel Sisa, Manuel Pacas, Tomás Katari (cacique quechua), Tomás Achu, Isidro Achu (padre de Tomás Achu), José Gabriel Condorkanqui (cacique de Tuyansuca), JuliánApaza (Dirigente aymara), Curasa Ilavi, Nicolás Katari , Miguel Condorkanqui (padre de José Grabiel Condorkanqui), Micaela Bastidas Ph’uyuqhawa (esposa de Tupaj Amaru), Nicolás Willca (primer y único obispo indio), Mateo Pumaqhawa, Tomasa Tito Condemayta, Pedro Willka Apasa (descendiente de antiguas familias incaicas), Julián Apasa (Tupaj Katari), Bartolina Sisa (esposa de Julián Apasa). Andres Mendigure Tupaj Amaru, (jefes andinos de altas montañas), Diego Cristóbal Tupaj Amaru, Miguel Bastidas Tupaj Amaru, Marcela Castro Phuyuqhawa, (madre de Diego Cistobal), Blas Tupaj Amaru”[4]. En estas épocas la cacería es es especialmente cuidadosa para exterminar los apellidos aymaras y quechuas como a los Condorkankis, Noguera, Amaru, Bastidas, Phuyuqhawa, Katari, Apasa, Cruz, Condori, y otros jefes de los Qheswaymaras.
Desde las épocas de la rebelión  indígena también existe  el procuro de cambiar los nombres y apellidos de los grandes líderes aymaras tal es el caso de Julián Apasa quien cambia su nombre y apellido por “Tupaj Katari”.
“Tupaj Katri, Julián Apasa, es un aymara nacido en la provincia  Chukuito, población Ayoayo, Bartilina Sisa Maturana Osorio, nacida de padres posiblemente aymaras, en Chacani, Chairapata, es su esposa. Tienen conspiración, está en relación estrecha con los hermanos Katari de la provincia Chayanta y con Tupaj Amaru de tinta. Después cambia su nombre y apellido. Toma el primero del Inca (TUPAJ) y el segundo de Tomás Katari KATARI). Ahor y siempre se llamara “Tupaj Katari). Es inteligente y simpático. Encubre su peregrinar de conspiración como negociante de coca y bayeta. Habla aymara ,  quechua y español perfectamente, es fiel a la tradición inca, no bebe arguardiente”[5]
NOMBRES EN LOS SIGLOS XIX ADELANTE
La situación económica social y militar cambia a quechuas, aymaras, mestizos, criollos en Los Andes, hasta esta época se resistió a todo los factores que impidieron el cambio de apellidos a toda costa, “Juán Manuel Cáceres (fue el soldado de Tupaj Katari en el cerco a La Paz), Manuel Choquehuanca (cacique de Asangaro), Atamani (jefe indio), José manuel Chinchilla (lucha lucha contra los españoles antes de 1809), mateo Quispe, Luego vinieron los Bolivar , Sucre… hasta trataron de hacer perder nuestros apellidos”[6]. En estas épocas los criollos son quienes se apoderan a la fuerza el poder político-social hasta llegar a la actualidad. En el siglo XXI me parece haber cambiado todo analizando desde el siglo XV, muchos quechuas aymaras con la globalización del mercado mundial, también hicieron la competencia a ese mercado convirtiendo sus apellidos como si fuera una mercancía, cambiando sus apellidos originales, tergiversando la forma original y distorsionando el sentido fonético del apellido aymara al castellano u otras lenguas, esto sucede en su mayoría con los personajes famosos.
“El maratonista  Doroteo Guamuch, indio Quiché, fue el atleta más importante de toda la historia. Por ser gloria nacional tuvo que cambiarse el nombre Maya y pasó a llamarse Mateo Flores. En homenaje a sus proezas, fue bautizado Mateo Flores en estadio más grande del país, mientras el se ganaba la vida como caddy, cargando palos y recogiendo pelotitas y propinas en los campos de Mayan Golf Club”[7].
Hasta hace pocos años, “el registro civil argentino no aceptaba nombres indígenas, por ser extranjeros. Se verificó que el registro civil había resuelto documentos a los indios de la puna de Salta, al norte del país. Los nombres aborígenes habían sido cambiados por nombres tan poco extranjeros como: Chevroleta, Ford, Ocho, Trece, y hasta habían indígenas rebautizados con el nombre de  Domingo Fausto Sarmiento, así completito, en memoria de un prócer que sentía más bien nauseas por la población nativa”[8].
NOMBRES DE ESPAÑOLES DURANTE LOS 500 AÑOS
Como hemos descrito los factores que influyen el cambio de los apellidos aymaras, también es importante ver la otra cara de la moneda. La historia oral y escrita nos ha enseñando a repercutir sobre nuestros sufrimientos en los 5 siglos de lucha contra aquellos que invadieron los valores culturales. Por eso veremos ahora los nombres y apellidos de aquellos hombres que durante años persiguieron el tesoro precioso de los incas.
En los datos del libro de Ramiro Reynaga, 5 siglos de guerra contra España, encontramos los siguientes nombres y apellidos: “Cristobal Colón, Diego de Almagro, Alfonso Quiroz, José Arriegada, Francisco Pizarro, Hernando Cortéz, Gonsalo Pizarro, Blasco Nuñez, Francisco carbajal, Andres, Hurtado mendoza, Marquez de Cañete, Juán pizarro, Cueller, Francisco Mogrovejo, Alfonso Gaete, Francisco Godoy, Alonso Alvarado, Garcilazo de la Vrga, Sebastían Benalcazar, Francisco de Orellana, Soto, Diego, Mende, Gómez, Gil Ramirez Dávalos, Francisco Aguirre, Felipe, Diego Rojas, Diego Benavides Cuevas, Baltazar Conde Enriques Conde de Castelar, Fray Antonio de San José, Andrés Morocho, Joaquín de Valcárcel, Jacinto Rodrigues, Sebastián Pagador(estos últimos mestizos).
Con lo siguiente quiero enfatizar, los españoles quienes llegaron a América, llegaron con nombres y apellidos. Pero en los datos se encuentra los nombres los aborígenes de las tierras del Qullasuyu se identificaban sólo por apellidos que hoy lo son algunos, es decir en otras palabras no tuvieron apellidos, los apellidos con el que hoy se  identifican en aquél entonces eran sus propios nombres, pero con mucho significado cada uno. Mientras los españoles llegaron con nombres y apellidos y luego  alienaron y imponían sus nombres y hasta apellidos.
ALGUNOS CAMBIOS DE LOS NOMBRES BOLIVIANOS EN LA         ACTUALIDAD.
Los datos fueron extraídos de los cuadernos de investigación de la institución CIPCA, del mismo modo es bueno mencionar, no sólo están modificados los apellidos listados, aparte de estos existen un sinnúmero de apellidos aymaras  modificados, todo esto sucedió  a tres aspectos muy importantes  en seguida mencionaremos:
1)      Cuñados, hermanos, tías, amigos, etc. suelen considerarse expertos conocedores del inglés, español o castellano u otras lenguas a la hora de aconsejar a una joven pareja el nombre del vástago.
2)      Los notarios antes eran “cualquier persona”, hoy en día se supone que son egresados de Derecho, mínimamente  ; pero da lo mismo, por que en derecho no llevan aymara ni un solo semestre, entonces los notarios anotan lo que escuchan y escriben como les parece,
3)      Problema grave en provincia  o área rural donde los notarios siguen siendo “cualquiera persona” y dejan pasar cualquiera cosa como esto pasó en Patacamaya “Los padres admiraron seguramente a los futbolistas de la era de Askargorta. Y en un arranque de entusiasmo  no se conformaron con los nombres de sus ídolos, sino también se apropiaron de los apellidos a vista y paciencia de los notarios: Luis Cristaldo Nina Condori, Marco Antonio Etcheverry Madani Cotjira” (José Mateo Gambarte F, El juguete rabioso, La Paz, julio 6 de 2003).
Analizando también podemos platear soluciones, para el primer caso tendramos que acudir a los conocedores o especialistas en lenguas nativas y extranjeras, para así conocer bien la semántica de los apellidos y con esa ideología mantenernos o transformar nuestros apellidos, pero sabiendo bien el  por qué y para qué vamos a cambiarnos. Otra de las soluciones sería, la persona que orienta a la nueva pareja o quien sea deberá ser un individuo entendido en la materia.
Dando una mirada sobre la ocurrencias históricas  pasadas  y actuales de nuestra identidad acerca de los apellidos, no es suficiente por encima de los apellidos tenemos los nombres con el cual nos identificamos en la actualidad más que con los apellidos. Bolivia es uno de los países (junto a ecuador y Perú) de Latinoamérica en que ciertos usos y costumbres que apegan con fuerza y sin criterio, así por ejemplo: “en los nombres pilas de muchos bolivianos (as). Desde décadas atrás, los nombres en inglés y también en otras lenguas han invadido la identidad de los bolivianos, convirtiéndose ya en las costumbres de estratos medios y bajos de la sociedad, aunque también los ciertos sectores de la clase alta caen en lo mismo.
Durante las décadas de los 60, se popularizó en Bolivia el nombre de Johnnys no es propiamente un nombre, es el diminutivo de John (Juan), por lo tanto la traducción lógica que en Bolivia tenemos respetados adultos y ancianos con el nombre de “Juanito”(imaginémonos:”…el jefe de la UCS, Juanito Fernandez dice…”). Segundo error; en la grafía correcta, la “h” va luego de la “o”; no obstante, la usanza boliviana ha hecho que la “h” se escriba luego de la “j”, produciendo esto: Jhonny, luego de pensarlo, creo que de esto último surge un vicio horrible en la grafía de los nombres en inglés, escritos a la boliviana, Todo nombre que inicia con “j” gracias a la “originalidad” boliviana se transforma:
                                                   John                        Jhon
                                                   Johnny                    Jhonny
                                                   James                      Jhames o Jheimes
                                                   Jemina                    Jhemina
                                                   Jason                       Jhason o Jheison
                                                   Jimmy                     Jhimmy
                                                   Jessica                     Jessica
                                                   Jenny                                  Jenny
                                                   Joan                       Jhoan
                                                   Janet                        Jhannet o Jhanneth
Será bueno hacer notar que la “j” en inglés tiene un sonido propio y no necesita de la ayudita de la “h” como erróneamente piensan los bolivianos. Pero no se adjunta arbitrariamente la “h” a la “j” sino también a otras letras. Veamos:                                   
                                                   Filmar                     Ghilmar
                                                   Gilka                      Ghilka
                                                   Cristian                  Christian o Christhian
                                                   Albert                     Alberth
                                                   Kevin                      Khevin
                                                   Dilan                       Dhylan
                                                   Darling                    Dharlinh
                                                   Lenny                      Lhenny
Pero aparte de este “vicio por la h”, hay versiones interesantes de los nombres ingleses:
                                                  David                         Deivis o Deivit
                                                  Steve                          Estif 
                                                  Bianca                       Vianka
                                                  Nicole                        Nikkoll
                                                  Brian                          Brayan o Brayham
                                                  Douglas                     Duglas o Dhuglas
                                                  Diana                         Dayana
                                                  Karen                         Kharen
                                                  Peter                           Piter”[9].              
Los nombres son otras de las dimensiones de la identidad cultural, pero en este caso el tiempo ha dado la formas mutaciones a los nombres como en la cita tomada, a partir de los años 1960, se volvieron populares en el país los nombres tomados del inglés y otros idiomas, aun cuando el hecho ha dado lugar a diversas tergiversaciones y aberraciones léxicas.
LA IDENTIDAD DESDE LOS NOMBRES Y APELLIDOS
Uno de los primeros elementos principales para identificarnos tenemos a nuestros nombres y apellidos. Por eso los antiguos iniciados tuvieron el alto valor de resistencia frente a las masivas destrucciones, de igual manera por hoy estamos en ese camino, si bien queremos rescatar nuestros valores, empecemos por identificarnos sobre las descendencias patro y matri lineales, es decir reconociendo nuestros apellidos originales y su significado. Los grandes héroes aymaras y qhechuas tenían en su nombre un significado de mucho valor, para aclarar Luis de la Fuente llamó a Pachakutec e Illari ch’aska es termino qhechua que significa “Lucero del amanecer”, y los restantes desbandados se fragmentaron en efímeros llamados Condurunas (hombres condor), Pumarunas (hombres pumas), Yawars (sangres)y wayras (vientos).
Los mestizos españoles del idioma yamara y qhechua no sabían ni deseaban saber esas palabras. Cuando no quedaba más remedio que renunciar un nombre y apellidos qhechua, su fuerte acento europeo delataba sus sueños. Es uno de los primeros indicios para resistir la invasión de la cultura europea.
Al promediar las últimas décadas del siglo pasado se fundaron numerosos grupos sociales literarios, con ideologías asombradoras de patriotismo, cuyos mentores y promotores fueron  más destacados escritores, historiadores, donde la cultura boliviana tuvo como exponentes de su expresión autóctona en todas sus manifestaciones a los más calificados de la intelectualidad boliviana. “La sociedad aymarista  desarrolló una actividad sorprendente a base de investigaciones lingüísticas y etnográficas”[10], la actividad con el pasar del tiempo llegó a extinguirse en sus dimensiones  ideológicos hasta los años 1899. Por otra parte vale connotar que la lengua aymara se conservó en su plenitud intelectual hasta conformar estudios de gran significación.
NOMBRES Y APELLIDOS ALTIPLÁNICOS
Los aymaras tenemos un sentimiento noble y afecto ante el cosmos, naturaleza y familia; de ahí emerge una fuerza espiritual telúrica cósmica siendo una verdad de vivencia implacable. ”Si nuestros antepasados fueron grandes compositores  de música, danza y constructores de la sociedad humanitaria”(Juan Huanca, Panel CDEMA,2002, pg.28)
“Para los Qaqachakas, Jukumanis, Laymi, Pukaras de los ayllus del norte de Potosí Bolivia para ellos no existe, su única patria es Qaqachaka y Laymi incluso por ella dan su vida, ofrendan su vida” (Reynaga Ramiro, 1989). Según otros datos captados de los mismos habitantes dicen: “Nos sentimos bolivianos cuando estamos en el cuartel, en los desfiles y los discursos versados en los balcones, y es más específicamente cuando la selección nacional de fútbol, en eses momentos se sufre, se vive, pero pasado los 90 minutos quedan frustrados, entonces podemos decir que ser boliviano es una ilusión, pasajera y una frustración. En realidad sufrimos como AYMARAS y QHECHUAS que nunca dejamos de ser y que por esencia no adaptamos una cultura o identidad sin raíces”.
Efectivamente los habitantes que viven en zonas marginales del altiplano guardan una identidad propia del grupo que su denominativos, para enfatizar sobre el caso, Ramiro Reynaga cita “...el indio no se vuelve peruano, ecuatoriano, gautemalteco, maxicano, por simple hecho de aprender el castellano y olvidar su lengua, él seguirá siendo Aymara, Qhechua, Kiché, Maya, Mixteca, mientras esas repúblicas no reconozcan los identidades culturales existentes en el interior del país, con sus propias formas de organización y brindarles condiciones sociales de vida y trabajo”. Al hablar de identidad es también hablar de los nombres, porque los nombres y apellidos son los que identifican a una persona y a un grupo muy bien asentada sobre una determinada región.
No podemos soñar en querer ser blancos rechazar nuestros vestidos y cambiar nuestros apellidos. Si esto sucediera sería una negación de la negación a nuestra identidad. Las clases dominantes consideran a los indígenas como a seres muy peligrosos para el sistema, por eso la matanza por hoy ya no es con sangre, sino con ideas y es silenciosa.
LOS JÓVENES Y SU IDENTIDAD
En los últimos tiempos poco a poco los jóvenes van formándose con la ideología distinta de recuperar la identidad cultural, esto empezando de preservar los apellidos originales de nuestros antepasados.            
En una entrevista tomada a los jóvenes de la región altiplánica del norte de La Paz uno de ellos indicó: “Los jóvenes queremos ser valorados porque tenemos formación y queremos aportar para el futuro. Por otro lado los mismos jóvenes no integramos a la juventud, ni nos integramos con los jóvenes de otras regiones.En estos días los jóvenes no valoran su identidad por la influencia de los citadinos. Se debe trabajar con claridad sobre nuestra identidad en las escuelas y colegios; ya que no nos enseñan quienes somos nosotros” (Natalio M. Rojas)
PRIMER GRUPO DE JÓVENES
A mi manera de ver las dos caras de la moneda también pienso que  existe dos grupos de jóvenes, el primer grupo corresponde a al sistema globalizado, con una mente envenenada y viven en un tiempo de cibernética, están los jóvenes que se han contaminado con hábitos y pensamientos occidentales en su forma de ser y vestir. “Aquí tenemos varones que utilizan pantalones nylon o seda al estilo americano, se tiñen y pintan los cabellos como héroes de las películas. Las mujeres dejan de utilizar pollera, sombrero, phullu, riwusu abarca y de las dos trenzas lo convierten en una sola o sencillamente cortan su cabello y también lo usan los teñidos”[11].  Y yo me pregunto, ¿todo esto responderá a la modernidad?, ellos dicen “ya no estamos en los ch’unch’u tiempos” o “tenemos que vestirnos como gente, a la moda”, es el pensamiento de la juventud actual.
SEGUNDO GRUPO DE JÓVENES
El segundo grupo compuesto por jóvenes que no han contaminado en sus formas esenciales de ser, por ejemplo: ”En los ayllus de norte Potosí, un joven laymi teje y confecciona su lluch’u, chaleco, pocho, ch’uspa, bufanda; y una mujer joven teje y también confecciona su chaqueta, ch’umpi, riwusu, thullma,almilla, liqlla, tari, phullus y wayaqa”(Panel CDEMA, 2002), estos jóvenes no tienen héroes ni piensan como Carlos Marx, ni como Fidel Castro, mucho menos en cambiar sus apellidos reemplazando con otros apellidos de extraños. Su único pensamiento es su comunidad, en su mente está su familia y su tierra, entender a los demás y vivir como un originario luchando por la vida.
DIVERSAS MODIFICACIONES DE APELLIDOS AYMARAS
Una vez recogida la información se procedió al análisis a partir de la aplicación de técnicas exploratorias descriptivas y análisis  diferenciales sobre los variables recogidas. Los casos encontrados son analizados a partir de una clasificación por casos circunstanciales y dando una explicación social y lingüística, que continuación lo veremos
CAMBIOS DE PATRONIMOS AYMARAS
En esta primera parte se aplica las explicaciones  lingüísticas que ocurrieron en el proceso de cambios patronímicos; por procesos fonológicos;  refonemización, adición  y omisión de fonemas, por resemantización, y  por traducción; traducción lineal, traducción, idiomática, traducción interlineal y indebidamente libre.
CAMBIOS DE PATRONIMOS POR PROCESOS FONOLÓGICOS
Desde un punto de vista lingüístico, el cambio de los patronimos aymaras  presentan  diferentes análisis, uno de ellos es el análisis fonológico. Los procesos fonológicos como la adición de fonemas, eliminación de fonemas, refonemización de fonemas aymaras a la lengua castellanan y la reducción, ampliación y metafonía se secuencia fonológica han ocasionado transformaciones  de los patronímicos aymaras. A continuación se examina los patronímicos aymaras que han sufrido diversos cambios por influencia de los procesos fonológicos. En esta parte no nos interesa la semántica.
POR ADICIÓN
Existen apellidos aymaras que con el pasar del tiempo, la castellanización, el contacto de lenguas  y otros factores han sido cambiados muy radicalmente. Uno de estos casos fue por el adicionamiento de los fonemas; al inicio, al medio y al final de los patronímicos. Ahora presentamos los apellidos transformados por adicionamientos de fonemas. 
Prótesis

Forma actual/regular
Patrónimo original
Prótesis
a.
Usanayo/-u
Usnayu
(H-)usnayo
b.
Pilco
Ninapilqu
(Nina-)pilco
c.
Nina
Ninanina
(Nina-)nina
d.
Ninaquispe
Ninaqhisphi
(Nina-)qhisphi
e.
Huaychu/ -o
Waychu
(H-)huaychu
f.
Hilakita
Llakita
(H-)ilaquita
g.
Achuta
Achuta
(I-)chuta
El prótesis es un proceso fonológico que consiste en añadir fonemas al inicio de la palabra, con este caso existen los siguientes patronímicos: “Usnayo >Husnayo”, “Achuta > Ichuta” , “Waychu > Huaychu”, “Ilakita > Hilaquita”. En este primer caso se observa que todo los apellidos en aymara que inician con  el fonema /w/, al adoptar la fonología castellana se transformado en vocal /u/, y como la grafemática castellana dice: “que las palabras que inician con vocales siempre se debe escribir con grafía <h>”, pues ocurrió lo mismo con los patronímicos del aymara, se adicionó la grafía <h> del castellano, pero no existe ninguna variación ortológica, porque la grafía <h> en castellano no tiene valor fonético, es decir, es muda
En el segundo caso, los apellidos “Pilco > Ninapilqu”, “Nina > Ninanina”, “Quispe >Ninaquispe”, han sido adicionados al inicio del apellido. Aunque en caso ya no se trata de fonemas sino se patronímicos completos y con significados particulares. Por otro lado se podría tratar de dos apellidos coalicionados, pero que en la actualidad son como un solo patronito.
Epéntesis

Forma actual/regular
Patrónimo original
Epéntesis
a.
Sauri/ Saire
Sari
Sa(-u-,-i-)re
b.
Mamani               
Mamani
Ma(-d-)ani
c.
Yanapa
Yampa
Ya(-na-)pa
Los patronímicos como “Mamani >Madani”, “Sari >Sau/iri”, “yampa > Yanapa” insertan fonemas del castellano a la parte intermedia de apellido original aymara, así con el pasar del tiempo se fue transformando y adoptando los diferentes rasgos fonológicos del castellano.
Paragoge e epétesis

Forma actual/regular
Patrónimo original
Paragoge o epéntesis
a.
Ajllata / ajllahuanca
Axlla
A(-jllata)/ A (-jllahuanca)
b.
Yanarico
Yana(-rico)
c.
Condori
Yanaki
Cond(-e)
d.
Marca/marquez
Marka
Marka(-paillo)
e.
Patty / patsy
Phaxsi
Pa(-tzy, -tty)
f.
Pumasusi
Pumaki
Puma(-cusi)
g.
Paco
P’aquna
Paco(-sillo, -ricona)
h.
Posada
Pusari
Posa(-da)
i.
Sullca / -ni
Sullaki
Sullka(-ni)
Existen algunos apellidos que al transformarse o al adoptar los rasgos fonológicos del castellano también fueron adicionando fonemas,  y hasta apellidos completos, tal es el caso de algunos apellidos aymaras que citamos: “Axlla> ajllata”, “Yana > Yanarico”, “Sullca > Sullcani”. 
Todo lo que aquí es tratar de dar algunos explicaciones lingüísticas, pero no sabemos las causas socioculturales en las que se cambiaron de patronímicos aymaras. Pero como hemos visto, el proceso fonológico por la adición fonológica  se observa claramente.
POR ELIMINACIÓN
El proceso fonológico de eliminación tuvo que intervenir en los cambios diacrónicos de los patronímicos aymaras. En el análisis excautivo del presente trabajo investigativo también se capturó que hay eliminción de fonemas al inicio, al medio y al final de los apellidos, esta situación deja mucho que decir desde el horizonte lingüístico.
Aféresis

Forma actual/regular
Patrónimo original
Aféresis
a.
Ninaquispe
Ninaqhisphi
(Nina-)quispe
b.
Amachi
Jamach’i
(J-)amachi
c.
Alanoca
Jalanuqa
(J-)alanoca
No se sabe el tiempo exacto cuando ocurrieron estos cambios, sólo podemos explicar que hay patronímicos aymaras que elidieron fonemas y en algunos casos hasta apellidos enteros con plena significación. En este primer caso, “Ninaquispe” fue un apellido aymara compuesto por dos patronímicos, con el pasar del tiempo, no conocemos  la causa, se eliminó “nina” la primera parte  y quedó solamente “Quispe” que hasta hoy la conocemos.
El segundo caso “Jamach’i > Jamachi”, “Jalanuqa >Jalanoca”, ocurre que el primer fonemas /j/ del patronímico orginal aymara se elide o elimina  quedando a “Amachi” y “Alanoca”. Esta situación se debió    a la creciente castellanización y glotofagía.
Sincopa

Forma actual/regular
Patrónimo original
Sincopa
a.
Aruquipa
Arukutipa
Aru(-ut-)ipa
b.
Arcutipa
Arukutipa
Ar(-u-)kutipa
c.
Cachi
K’achi
C(-’-)achi
d.
Calani
Qalani
Cala(-ma-)ni
e.
Cauna
K’awna
K(-’-)awna
f.
Tito
T’itu
T(-‘-)ito
g.
Mita
Mit’a
Mit(-’-)a
h.
Paco
P’aqu
P(-’-)aco
i.
Sullka
Sullani
Sull(-a-)cani
j.
Uturunco
Uthurunku
T(-h-)uruncu
El proceso fonológico de la eliminación de fonemas en la parte media de la palabra se conoce como sincopa, esa teoría fonológica es aplicable en el cambio de los patronímicos. En el primer caso: “Sullacani > sull(a)cani”, “Arkutipa >Ar(u)kutipa” desaparecen los vocales /a/ y /u/ de la parte media del patronímico. No siempre se eliminan los vocales sino también los consonantes, tal es el caso de “Calani > Cala(ma)ni”.
En el segundo caso, Los patronímicos “Mit‘a > Mita”, “P‘aqu > Paco”, “K’achi > Cachi”, “K’awna >Cauna, “T’it’u > Tito” han tenido que eliminar sólo los apóstrofes de los fonemas oclusivas y glotalizadas.  Esta tendencia se considera como algo particular aunque no se eliminó un fonema sino se trata de un signo gráfico (‘) que en la lengua aymara indica la glotalización. Cuando los patronímicos glotalizados de aymara adoptaron los rasgos fonológicos del castellano, de inmediato  perdieron ser fonemas glotales y pasando al castellanizarse con solo sonidos simples como / p’ > p, t’ > t, k’ > k, /.
Elisión o apócope

Forma actual/regular
Patrónimo original
Sincopa
a.
Huallpa/Wallpa
Wallpara
Wallpa(-ra)
b.
Nina
Ninarwa
Nina(-rwa)
c.
Limachi/Lima
Limachi
Lima(-chi)
d.
Tintaya
Tintaya
Tinta(-ya)
e.
Condori
Kunturi
Conde(-ori)
f.
Pari
Pariki
Pari(-ki)
g.
Pumacusi
Pumaki
Poma(-kusi)
Se han podido examinar que existen patronímicos que se eliden o apocopan fonemas, o unidades silábicas al final. Este caso es muy notorio, por ejemplo “Condori” quedando en “Conde” y elidiéndose  (-ori) y siguiendo un proceso de aféresis con el voal /e/.  Y los otros definitivamente eliminaron las dos ultimas fonemas, en algunos casos un consonsnte y un vocal; “Limachi > Lima(chi)”, “Tintaya, > tinta(ya)”, “”Ninarwa > Nina(rwa).
POR REFONEMIZACIÓN
En el presente estudio, refonemización es transformar y aceptar los rasgos fonéticos y fonológicos del castellano. Los patronímicos aymaras en su mayoría, por diversos factores que muchos no se conocen, han llegado a transformes muy sorprendentes. Muchos de los apellidos aymaras originales han adoptado la fonética y fonología castellana. Existen un número ilimitado de patronímicos con rasgos gráficos del alfabeto latino-casellano. A continuación se presenta la mayor parte de ellos.

Forma actual/regular
Patrónimo original
Patrónimo refonemizado
Adopción gráfica al Castellano
a.
Aduviri
Aruwiri
Aduviri
Aduviri
b.
Acarapi
Aqarapi
Acarapi

c.
Ajno
Axnu
Ajno

d.
Ajllata
Axlla
Ajllata

e.
Bedoya
Withuya
Bedoya
Bedoya
f.
Canaza
Qanasa
Canaza

g.
Callisaya
Qallisaya
Callisaya

h.
Cauna
K’awna
Cauna

i.
Coaquira
Quwakira
Coaquira

j.
Colque
Qullqi
Colque
Plata
k.
Condori
Kunturi
Condori / Conde

l.
Cori
Quri
Cori
Cori
ll.
Chambilla
Champilla
Chambilla

m.
Choque
Ch’uqi
Choque

n.
Challco
Challqu
Chalco 

ñ.
Hilaquita
Llakita
Chambilla

o.
Machaca
Machaqa
Machaca

p.
Maquera
Waqira
Maquera
Maquera
q.
Mamani
Mamani
Madani

r.
Mollo
Mullu
Mollu
Mollo
s.
Pacari
Paqari
Pancari
Pancari
t.
Paco
Paqu
Paco
Paco
u.
Pacsi/Pajsi/Patty/Patzy
Phaxsi
Pacsi/patzy

v.
Quelca
Qillqa
Quellca

w.
Quenallata
Qinallata
Quenallata

x.
Quisocala
Kisuqala
Quisocala
Quisocala
y.
Taquicha
Takicha
Taquicha
Taquicha
x.
Tarqui
Tarki
Tarqui
Tarqui
A.
Tarifa
Taripa
Tarifa

B.
Tonconi
Tunquri
Tonconi

C.
Tancara
Tanqara
Tancara

D.
Pilco
Pilqu
Pilco

E.
Silverio
Sillwiri
Silverio
Silverio
F.
Sonco
Sunqu
Sonco

G.
Cantuta
Qantuta
Cantuta
Cantuta
1er. Caso: El fonema /q/ oclusivo, simple, post-velar aymara es refonemizado al fonema  /k/ y grafía <c> del castellano, como en los casos: “Paqu > Paco”, “Qantuta < Cantuta”, “Kisuqala > Quisocala”, “Sunqu > Sonco”, “Qullqi > Colque”.
2do Caso: El fonema y sílaba aymara /ki/ oclusivo, simple, velar es refonemizado  buscando la equivalencia fonética /qui,/ del castellano invertido en una sílaba, Los casos ocurrentes son: “Tarki > Tarqui”, “Takicha> Taquicha”, “Kisoqala > Quisocala”, “Quwakira > Coaquira”.
3er Caso: El fonema /q/ oclusiva, simple, post-velar del aymara es refonemizado buscando una cercana semejanza fonética /que/del castellano: “Qinallata > Quenallata”, “Qillqa > Quellca”, “Qullqi > Colque”.
4to Caso: El fonema /r/ del aymara se refonemizó al fonema /d/ del castellano, tal es el caso: “ Aruwiri < Aduviri”.
5to Caso: El fonema /w/ glide del aymara se refonemizó en fonema /b/ y grafía <v> del castellano, como se observa: “Aruwiri >    Aduviri”, “Sillwiri >Silverio”.                          
REDUCCIÓN DE SECUENCIAS FONOLÓGICAS
El proceso de reducción de una secuencia fonológica implica que ciertos elementos fónicos o grupos fónémicos no se pierden o eliminan completamente, sino que quedan rastros o fragmentos reducidos de una secuencia anterior completa. A continuación se analizan los patronímicos con esos casos.                     

Forma actual/regular
Patrónimo original
Reducción de fonema aym.
Adopción gráfica al castellano
a.
Tola
T’ula
T(ï’-)ula             
/th/          >   /t/
b.
Yanapa
Yampa
Ya(ïna-)mpa    
/na/        >   /m/
c.
Cari
Khari
K(ïh-)ari            
/kh/         >   /k/ <c>
d.
Cuno
Khunu
K(ïh-)uno
/kh/         >   /k/  <c>
e.
Uturucu
Uthurunku
Ut(ïh-)urunku
/th/          >   /t/
f.
Pati
Phat’i
P(ïh-)at(ï’-)i
/ph/         >   /p/
g.
Paco
P’aqu
P(ï’-)aco
/p’/         >   /p/
h.
Pusarico
Phusariku
P(ïh-)usariku
/ph/         >   /p/
El idioma aymara tiene una característica muy particular en cuanto s sus fenemas, esa particularidad es que los sonidos oclusivos del aymara se subdividen en tres series; simples, aspiradas y glotales. Los patronímicos que se pronuncian con sonidos oclusivos aspirados al inicio, se reducen al adoptar los rasgos fonológicos del castellano. En este caso, todos los patronímicos propios del aymara han sido cambiados al castellano como: “Tola > T’ula”, “Khunu > Cuno”, “Uthurunku < Uturunco” y otros. Es más, al transformarse al idioma castellano, los apellidos cambiados adoptaron las propias grafías del alfabeto castellano.
Esta reducción se trataría más de reducción fonética, y se debe a la razón que el castellano no tienen los sonidos aspirados, por tanto ha sido más fácil reducir en sonidos simple como: /kh/ por /k/ y grafía <c>, /th/ por /t/.
AMPLIACIÓN Y METAFONÍA DE SECUENCIAS FONOLÓGICAS EN LOS PATRONÍMICOS                                    

Forma actual/regular
Patrónimo original
Ampliación de fonema aym.
Metafonía
a.
Arhuata
Arwata
Aru(-huð)ata     

b.
Sucso
Suxsu
Su(-cð)so
c.
Yucra/Yujra
Yujrai
Yu(-cð)ra
El primer caso,  el patronímico original aymara es “Arwata”, este apellido al ser inscrito al castellano es “Arhuata”. El proceso de ampliación fónica aparece en lugar de fenema /w/ aymara se amplia por /hua/ en castellano.
El segundo caso es, los apellidos “Suxsu” y “Yujra” son propios del aymara. Estos dos apellidos se cambiaron a “Sucso” y “Yucra”, ambos casos han sido cambiados al castellano buscando una equivalencia fónica muy similar al fonema /x/ y /j/ del aymara.
DIPTONGACIÓN                                                                  

Forma actual/regular
Patrónimo original
Diptongación
Adopción gráfica al castellano
a.
Cauna
K’awna
Cauna  
/w/  por  /u/
b.
Chauca
Chawka
Chauca
/w / por  /u/;/k/>/c/
c.
Atahuichi
Atawichi
Atahuichi
/w/  por  /u/
d.
Huarahuara
Warawara
Huarahuara        
/w/  por  /u/
e.
Maita
Mayta
Maita
/y/   por  /i/
f.
Layme
Laymi
Laime   
/y/   por  /i/;   /i/ >/e/
g.
Laura
Lawra
Laura    
/w/  por  /u/
h.
Paucara
Pawqara
Paucara
/w/  por  /u/
i.
Paillo
Payllu
Paillo    
/y/   por  /i/
j.
Coaquira
Quwakira
Coaquira
/w/  por  /a/
k.
Huampa
Wampa
Huanta / Huanta               
/w/  por  /u/
l.
Huaycho
Waychu
Huaychu             
/w/  por  /u/
m.
Huallpa
Wallpa
Huallpa
/w/  por  /u/
En la lengua aymara no existen los diptongos, pero sucede que los patronímicos aymaras adoptar rasgos fonéticos del castellano han sido diptongados. En su mayoría, este fenómeno ocurre con los semiconsonantes del aymara /w/ y /y/. Los apellidos que inician con /w/ como: “Warawara”, “Waychu”, “Wallpa” y otros han sido diptongados por “Huarahuara, Huaychu, Huallpa”.  El caso siguiente es, el semiconsonante /y/ del aymara se convirtió en vocal /i/, esto ocasionó que se vuelvan diptongos, veamos: “Payllu”, “Mayta” son patronímicos antecedidos por una vocal y pospuestos por un consonante, pero esta situación implica  que el /y/ se vuelva vocal /i/, quedando como “Paillo, Maita”.
MANTENCIÓN SEMÁNTICA DE LOS PATRONIMOS AYMARAS
Existen muchos patronímicos aymaras que han mantenido su semántica, aunque los mismo aymaras  actuales ignoran la carga semántica que contienen sus patronímicos. A continuación se examina.
Mantención semántica

Forma actual/regular
Patrónimo original
Mantención del significado
Mantención del significante
a.
Ali
Ali
“El que se acomoda con facilidad”
Ali
b.
Amaru
Amaru   
“Duro, fuerte”
Amaru  
c.
Ancalle/Aucalle
Ankalli 
“Ligero, rápido en el andar    
Ancalle 
d.
Achuta
Achuta
“El que nunca dejó su origen”
Achuta 
e.
Apaza/-sa
Apasa
“El que cautiva los corazones”
Apasa   
f.
Cachi
Kachi
“Venturoso, dichoso”
Cachi
g.
Catari
Katari   
“Dominante”
Catari
h.
Coaquira
Quwakira
“El viajero incansable”
Coaquira
i.
Condori
Kunturi
“Representante de los dioses”
Condoriö Conde
j.
Copa
Kupa/Qupa
“Gran adivino / sonriente”      
Copaö Copani
k.
Cutili
Kutili
“El que vuelve”       
Kutili
l.
Cutipa
Kutipa
“Dicha, ventura, suerte”
Cutipa  
ll.
Chana
Chana
“El hijo menor”
Chana
m.
Charca
Charka
“De colores alegres”
Charca
n.
Chipana
Chipana
“Gala de varones”
Chipana               
ñ.
Chino
Chinu
“El que lleva la contabilidad”
Chino
o.
Chura
Chura
“El sacerdote”
Chura   
p.
Churata
Churata
“Don, regalo de dioses”
Churata
q.
Hilaquita
Llakita
“El que llega al momento”      
Hilaquita
r.
Illa
Illa
“Digno de confianza”

s.
Marca
Marka
“Pueblo, de gran prestigio”    
Marca ö Marcapaillu
t.
Marcani
Markani
“con familia numerosa”
Marcani
u.
Magno
Mawjnu
“Regalo, donde  dioses”         

v.
Mamani
Mamani
“Halcón/ el primero de todo”
Mamani               
w.
Machaca
Machaqa
“Nuevo, bisoño”      

x.
Mayta
Mayta
“Bondadoso”          
Mayta  
y.
Nina
Nina
“Inquieto, vivaz”      
Nina
x.
Layme
Laymi
“Preferido, escogido”             
Laymi
A.
Limachi
Limachi
“Pescador diestro”
Limachi
B.
Lucana
Luk’ana
“El colaborador fiel”

C.
Llanque
Llanki
“El forjador de metales”         

D.
Pari
Pari
“Persona solícita”   
Pari
E.
Payi
Payi
“El que no sabe comprar, vender”
Payi
F.
Poma
Puma
“Jaguar, león, Rey guerrero”

G.
Quispe
Qhisphi
“Cristal, cosa resplandeciente”

H.
Sanca
Sanka
“El que guía en conversaciones”

I.
Sarsuri
Sarsuri
“El caminante veloz”
Sarsuri
J.
Sirpa
Sirpa
“El amigo de las piedras”       
Sirpa     
K.
Sisa
Sisa
“Inmortal”
Sisa       
L.
Tarqui
Tarki
“Hombre de carácter”

M
Ticona
Tikuna
“Nacido del calor del sol”        

N.
Titirico
Titiriku
“Honesto, incorruptible”         

Ñ.
Ulo
Ulu
“marino”  
Ulu
O.
Uruña
Uruña
“Persona sacrificada y trabajadora”                    
Uruña   
P.
Uscamayta
Uscamayta
“el que mucha obras”

Q.
Usnayu
Usnayu
“El que ve en la noche”
Usnayu 
R.
Villca
Willka
“Sol, rey poderoso”

S.
Yana
Yana
“extranjero”
Yana     
T.
Yapita
Yapita
“Acuerdo, convenio”
Yapita  
U.
Yujra/-cra
Yujra
“el que cuida los depósitos”
Yujra
W
Yupanqui
Yupanki
“el que es ejemplo y guía”      

X.
Zaballa
Sawalla
“la vicuña que siempre está sola”

Y
Zapana
Sapana
“Unigénito”

Desde un punto de vista del signo lingüístico, los apellidos aymaras son totalmente arbitrarios, no existe ninguna relación entre el significante y el significado, por tal efecto, se indica que la mayoría de los apellidos perdieron su originalidad, sólo los apellidos que hasta la actualidad mantuvieron su forma o significante son los más seguros de afirmar que también mantuvieron su significado, como podemos mencionar: “Ulu, Tintaya, Sirpa, Sarsuri, Yapita, Yujra”. Estos apellidos se han mantenido durante siglos su forma y también los significados, aunque quienes  son los portadores de tales apellidos ignoran sus significados de sus propios patronímicos. Pero por otro lado, ocurre que algunos apellidos han cambiado la forma o significante, aunque estos se podría tratar de ultracorrecciones, tal es el caso de:”Villka < Villca; Yujra > Yucra; Azuaya > Zaballa”.
CAMBIOS DE PATRONIMOS POR TRADUCCIÓN
La traducción es otro de las fuentes precursores para el cambio de los patronímicos ayamras. Muchos aymaras castellanizados han optado, no se conoce las razones particulares, por traducir sus apellidos al castellano, y llevar el apellido traducido. A continuación  se presenta los casos.
Por traducción literal                                             

Forma actual/regular
Patrónimo original
Traducción literal
Traducción indebida libre
a.
Blanco/Janco
Janq’u
Blanco

b.
Colque
Qullqi
Plata

c.
Huila
Wila
Sangre
Velasco, Velásquez
d.
Mollo
Mullu
Hiel
Moller, Muller
e.
Quispe
Qhisphi
Libre. Brillante
Gisberth
f.
Acho
Achu
Fruto
Nacho
g.
Hermosa/Cachi
K’achita
Hermosa

h.
Nacho
Achu

Penacho
i.
Choque
Ch’uqi
Papa, oro
Chuquimia
j.
Catari
Katari
Víbora
Catarina
k.
Mamani
Mamani
Halcón
Aguilar
l.
Flores
Panqara
Flores

ll.
Paredes
Pirqa
Paredes

m.
Pajsi/Patzy/Patty
Phaxsi
Luna

n.
Huayhua
Waywa

Huayco
ñ.
Sariri
Sariri
Caminante
Camino
o.
Vila
Yawar
Sangre
Vila,Velásquez
Los casos por traducción literal no son muchos, pero si existen apellidos traducidos al castellano, tales son los casos: “Panqara, Paxsi, K’achita, Janq’u, Qullqi”. Estos apellidos son aymaras, pero en la actualidad existen muchos hombre y mujeres que tienen apellidos traducidos al castellano como los “Flores, Luna, Hermosa, Blanco y Plata”.
El otro caso es, En realidad existen muchos “Velasco, Velásquez, Chuquimia, Aguilar, Camino, Vila, Catarina”.  Estos apellidos son netos aymaras como: “Wila, Ch’uqi, Katari, Sariri, Mamani”. En estos casos no hizoni siquiera una traducción literal sino optaron por una traducción indebidamente libre.
Por último, también hay patronímicos con ultracorrecciones, como el caso de los “Penacho”, aun principio eran apellidos aymaras como “Achu”, luego se cambiaron a “Nacho” y posteriormente siguieron cambiando  hasta llegar a “Penacho“.
A MANERA DE CONCLUSIONES
En el anterior capítulo se dio explicaciones muy claras a cerca de los cambios que sufren los patronímicos aymaras al castellano. Cuyo análisis lingüístico comprende el nivel fonológico, semántico y la traducción. A continuación se presenta los resultados más sobresalientes, con los que se confluye el presente trabajo de investigación.
1. Procesos fonológicos por Adición de fonemas
Existen apellidos que se adionan algunos o secuencia fonológicas al ser cambiados. Los    patronímicos aymaras incurrieron en el proceso fonológico de prótesis, estos se distinguen           que, hay apellidos que han insertado un fonema o grafema a inicio de los apellidos aymaras,          como: “Usnayo >Husnayo”, “Achuta > Ichuta” , “Waychu > Huaychu”.
Epéntesis es otro de los procesos fonológicos por adición de fonemas. Los patronímicos como “Mamani >Madani”, “Sari >Sau/iri”, “yampa > Yanapa” insertan fonemas del castellano a la parte intermedia de apellido original aymara, así con el pasar del tiempo se fue transformando y adoptando los diferentes rasgos fonológicos del castellano.
Con el proceso fonológico de paragoge existen apellidos que han adicionado una secuencia de fonemas a la parte final de los paelolidos, estos se distinguen en: “Axlla> ajllata”, “Yana > Yanarico”, “Sullca > Sullcani”. 
2. Procesos fonológicos por eliminación de fonemas
En el análisis se presentan apellidos que eliminaron algunso o secuncia de fonemas en la parte inicial de los patronímicos aymaras, en algunos casos hasta nombres completos con pleta significación, como se manifiesta: “Ninaquispe” fue un apellido aymara compuesto por dos patronímicos, con el pasar del tiempo, no se conoce  la causa, se eliminó “nina” la primera parte  y quedó solamente “Quispe”. El segundo caso “Jamach’i > Amachi”, “Jalanuqa >Alanoca”, eliminando un fonema en el inicio del patronimo.
La eliminación de fonemas en la parte central de la palabras es Sincopa. Ocurre que en aymara esxiten apellidos como: “Sullacani > sull(a)cani”, “Arkutipa >Ar(u)kutipa” eliminaron fonemas en la parte media de los apellidos. En el segundo caso, Los patronímicos “Mit‘a > Mita”, “P‘aqu > Paco”, “K’achi > Cachi”, “K’awna >Cauna, “T’it’u > Tito” han tenido que eliminar sólo los apóstrofes de los fonemas oclusivas y glotalizadas.  Esta tendencia se considera como algo particular aunque no se eliminó un fonema sino se trata de un signo gráfico (‘) que en la lengua aymara indica la glotalización. Cuando los patronímicos glotalizados de aymara adoptaron los rasgos fonológicos del castellano, de inmediato  perdieron ser fonemas glotales y pasando al castellanizarse con solo sonidos simples como / p’ > p, t’ > t, k’ > k, /.
Se han podido examinar que existen patronímicos aymaras que se eliden o apocopan fonemas, o unidades silábicas al final. Este caso es muy notorio: “Limachi > Lima(chi)”, “Tintaya, > tinta(ya)”, “”Ninarwa > Nina(rwa).
3. Por refonemización
Existen muchos patronímicos refonemizados al ser transbordos a la lengua castellana. Se presentan un número ilimitado de patronímicos con rasgos gráficos del alfabeto latino-casellano. Estos distinguen que: el fonema /q/ oclusivo, simple, post-velar aymara es refonemizado al fonema  /k/ y grafía <c> del castellano, como en los casos: “Paqu > Paco”, “Qantuta < Cantuta”, “Kisuqala > Quisocala”, “Sunqu > Sonco”, “Qullqi > Colque”. Por tora parte también, este misma fonema /q/ es refonemizado buscando una cercana semejanza fonética /que/del castellano: “Qinallata > Quenallata”, “Qillqa > Quellca”, “Qullqi > Colque”.
El fonema y sílaba aymara /ki/ oclusivo, simple, velar es refonemizado  buscando la equivalencia fonética /qui,/ del castellano invertido en una sílaba, Los casos ocurrentes son: “Tarki > Tarqui”, “Takicha> Taquicha”, “Kisoqala > Quisocala”, “Quwakira > Coaquira”.
El fonema /r/ del aymara se refonemizó al fonema /d/ del castellano, tal es el caso: “ Aruwiri < Aduviri”. Pero ocurre que el fonema /w/ glide del aymara se refonemizó en fonema /b/ y grafía <v> del castellano, como se observa: “Aruwiri >  Aduviri”, “Sillwiri >Silverio”.                                         
4. Reducción de secuencias fonológicas
El proceso de reducción de una secuencia fonológica implica que ciertos elementos fónicos o grupos fónémicos no se pierden o eliminan completamente, sino que quedan rastros o fragmentos reducidos de una secuencia anterior completa. A continuación se analizan los patronímicos con esos casos.
Los patronímicos que se pronuncian con sonidos oclusivos aspirados al inicio, son reducidos al adoptar los rasgos fonológicos del castellano. En este caso: “Tola > T’ula”, “Khunu > Cuno”, “Uthurunku < Uturunco” y otros. Esta reducción se trataría más de reducción fonética, y se debe a la razón que el castellano no tienen los sonidos aspirados, por tanto ha sido más fácil reducir en sonidos simple como: /kh/ por /k/ y grafía <c>, /th/ por /t/.
5. Diptongación
En la lengua aymara no existen los diptongos, pero sucede que los patronímicos aymaras al adoptar rasgos fonéticos del castellano han sido diptongados. En su mayoría, este fenómeno ocurre con los semiconsonantes del aymara /w/ y /y/. Los apellidos que inician con /w/ como: “Warawara”, “Waychu”, “Wallpa”. Por otra parte los apellidos como “Payllu”, “Mayta” son patronímicos antecedidos por una vocal y pospuestos por un consonante, pero esta situación implica  que el /y/ se vuelva vocal /i/, quedando como “Paillo, Maita”.
6. Mantención semántica
Existen muchos patronímicos aymaras que han mantenido su semántica, aunque los mismo aymaras  actuales ignoran la carga semántica que contienen sus patronímicos. Los apellidos que  se escriben son fonemas simples y que compatrten tanto aymara y castellano “Ulu, Tintaya, Sirpa, Sarsuri, Yapita, Yujra” han mantenido su escritura y también la semántica.
7. Cambios de patronímicos por traducción literal            
La traducción también literal es otro de los casos que influencia en el cambio de los apellidos aymaras, se registran tales casos como: “Panqara, Paxsi, K’achita, Janq’u, Qullqi” llegando a una traducción literal de. “Flores, Luna, Hermosa, Blanco y Plata”.
Por otro lado, existen muchos apellidos traducidos usando una traducción indebidamente libre, como se registra: “Velasco, Velásquez, Chuquimia, Aguilar, Camino, Vila, Catarina”, que aun principio fueron “Wila, Ch’uqi, Katari, Sariri, Mamani”.
Finalmente, hay patronímicos con ultracorrecciones, estos se distinguen que: “Penacho”, aun principio era un apellido aymaras “Achu”, luego se cambió a “Nacho” y posteriormente llegó a ser “Penacho“.

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[1] CIPCA, “Cuaderno de investigación, No. 6, 1987.
[2] MORALES, Manuel, 1996.
[3] REYNAGA, Ramiro, “5 siglos de guerra contra España”, CISA, Lima-Perú, 1989.
[4] REYNAGA, Ramiro, “5 siglos de guerra contra España”, 1989.
[5] OP.CIT. pg. 157.
[6] REYNAGA, Ramiro, “5 siglos de guerra contra España, 1977, Pg. 359.
[7] GALEANO, Eduardo, “El mundo al revés”, 1998, pg, 57.
[8] GALEANO, Eduardo, “Patas Arriba, la escuela del mundo al revés”, 1998, pg. 49.
[9] COMBARTE FLORES, José Mateo, “El juguete rabioso”, Reflexiones sobre los nombres bolivianos,  La Paz, julio 6 de 2003.
[10] INSTITUTO DE CULTURA AYMARA, No. 6, 1972, Pág. 47.
[11] CDEMA, PANEL, 2002.